sábado, 21 de mayo de 2011

80 días

Día 9466


Comencé a escribir mi diario prohibido y ultrasecreto a los 15 años. El día de los santos inocentes del año 2000 ya casi terminando ese glorioso año. Anteriormente solo había tenido algunos intentos de escribir diarios sin dar continuidad y también pasé por mi época en la que escribí muchas cartas a personas desconocidas de diferentes partes de México y el Mundo mientras estaba en la secundaria y pasaba yo las tardes leyendo en la Biblioteca de Orizaba y contaba yo muchas anécdotas personales en esas cartas y mis comentarios de mis experiencias en torno a la lectura que espero algún día poder recuperar no tanto el original porque ese pertenece a mis amigos por correspondencia o ya más modernamente diría a mis pen-pals de entonces, sino me gustaría recuperar el texto y saber que pensaba, que escribía el pubero que era hace ya 13 años. Cuando me cansé de escribir cartas entonces comencé a llevar mi diario el cual ya nunca he abandonado al menos por completo.   Desde entonces llevo 11 libretas escritas y aun que cada vez voy perdiendo menos la costumbre, al menos siempre ando trayendo mi libretita en turno para hacer algunas pequeñas anotaciones que se me ocurran de momento o por lo menos anotar el día vivido ya que mis estupideces luego suelen fluir a través del Blog. Desde mi primera libreta, titulé al diario "Dinamarca" pues aun recuerdo el impacto que tuvo en mí leer un cuento que era radicalmente distinto a todo lo que habia leído anteriormente. "Uno en la llovizna" del autor costarricense Rodrigo Soto fue la primera vez que me di cuenta que también se le llamaba literatura a los textos escritos en lenguaje vulgar, en lenguaje moderno, narraciones que hablaran del mundo del sexo y de las drogas también eran cuentos, también eran arte literario. En ese cuento hay un chico que tiene muchos problemas en su casa y a donde quiera que anda grafitea en la calle la frase "Hay algo podrido en Dinamarca" que la identifica consigo mismo porque el es Dinamarca y el sabe como se siente por dentro. De ahí que me enamorara de esa frase y a mi diario se le quedó por nombre "Dinamarca". Mucho tiempo después descubrí que esa frase la tomó Soto nadamás y nadamenos que de la Obra de Teatro más conocida a nivel mundial. Hamlet de William Shakeaspeare. y más emocionado aún de que en cierta forma, mi diario y mi blog estén conectados a la corte Real de Isabel I. "La Reyna Virgen". Cuando terminé de escribir mi primera libreta "Dinamarca I" el 9 de agosto del año 2001. Forré bien la libreta y la guardé en una caja sellada para poder comenzar la segunda libreta y desde entonces hago ese ritual cada vez que cambio de libreta. También me comprometí conmigo mismo a que cumplidos 10 años del final de cada libreta, la volvería a abrir y su contenido lo daría a conocer públicamente. Me parecían muy lejanos esos 10 años siendo un estudiante preparatoriano. Me imaginaba yo muchas cosas de que estaría haciendo a los 26 años pero nunca imaginé lo que estaría haciendo realmente hoy a 10 años de distancia. Estoy a punto de llegar a estos 10 años y no sé si llegaré a cumplir esa promesa que hice conmigo mismo. Anoté los días en cuenta regresiva al 9 de Agosto en mi agenda y el pasado 1o. de Mayo quedaban exactamente 100 días y hoy quedan 80. No sé en que se suponga que consista ese "dar a conocer públicamente lo que escribí hace 10 años" supongo que sería publicarlo en este medio, pero no creo que todo sea publicable aunque ya hayan pasado una década. Más bien le tengo mucho temor a la autocensura, creo que es un castigo muy grande para el ególatra que llevo dentro y este ritual en lugar de ser un alivio a mis tensiones traducidas en letras, será un terrible tormento. La cuenta regresiva en mi agenda me persigue todos los días como la niña del Aro hablándome todos los días por teléfono. "80 días"

1 comentario:

Centro de Apoyo dijo...

Muy bien maestro ahora entiendo el porque del nombre de su blog...

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